cuidado de la piel después del verano

A pesar de que cada vez nos preocupamos más por intentar proteger nuestra piel durante el verano, es indudable que una exposición al sol y el contacto con el agua del mar y el cloro, poco a poco acaban afectando a la piel.

El aumento de la sequedad, la aparición de manchas o las arrugas son algunos de los principales síntomas que llevan a muchas personas a solicitar un tratamiento de choque post-verano para recuperar el estado natural de la dermis.

En este sentido, el doctor García Paricio, especialista en Cirugía Plástica y Medicina Estética de la TEKNON, confirma el aumento de este tipo de tratamientos en un 40% durante los meses de septiembre y octubre. Con la vuelta a la rutina, los expertos destacan la necesidad de reactivar los tratamientos más eficaces que permitan recuperar la luminosidad y la tersura necesaria de la piel. Entre todos los tratamientos, destacan tres como los favoritos por los pacientes.

GELES DE CALCIO: TRIPLE EFECTO FACIAL

Se trata de la redefinición del contorno facial sin cirugía. Un tratamiento de triple efecto ya que se caracteriza por ser un producto voluminizador, inductor de colágeno y de elastina. Este tipo de tratamiento es también muy efectivo en otras zonas del cuerpo que se ven afectadas por el verano.

En el caso de las manos, los geles de calcio darán volumen y tensarán la piel del dorso con grandes resultados. En la zona temporal se utiliza para dar volumen. A parte del triple efecto de los geles de calcio, no hay que olvidar que su duración es de aproximadamente un año.
MESOTERAPIA CON VITAMINAS

Este tipo de tratamiento consiste en la revitalización facial y del área del escote a partir de un cóctel de vitaminas, aminoácidos, antioxidantes y otros ingredientes activos, aportando nutrición y luminosidad. A través de micro inyecciones, las vitaminas se absorben de una forma rápida y eficaz.

REJUVENECIMIENTO CON ÁCIDO HIALURÓNICO

Una de sus principales funciones del ácido hialurónico es ayudar a la recuperación de la dermis interna. La piel joven tiene una alta concentración de este ácido, que la ayuda a mantenerse sana, elástica y turgente. Debido a un aumento de la exposición solar la capacidad que cada persona tiene de sintetizarlo disminuye, pero con este tipo de tratamiento conseguimos que actúe también nuestro propio colágeno.

A largo plazo se produce una disminución progresiva de las finas arrugas y una mejora de la textura y volúmenes, aportando luminosidad y juventud a la piel. Este tipo de tratamientos es ideal para tratar la zona facial, escote y manos.

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